Con más de 800 volcanes, la Payunia constituye uno de los parques volcánicos de mayor densidad y diversidad del planeta. Gran parte de la reserva integra un sitio propuesto como candidato a Patrimonio Mundial Natural ante la Unesco.

La Payunia posee extensos escenarios cubiertos de coloridos materiales volcánicos, que conforman un santuario natural, con gran diversidad de fauna y flora. El visitante puede apreciar tropillas de guanacos, una de las mayores poblaciones del Centro-Oeste argentino.
El ingreso es gratuito para personas con discapacidad, jubilados y excombatientes de Malvinas.
Comprende un amplio territorio de planicies y laderas, totalmente cubiertas de materiales negros y rojizos, que son la expresión de variadas manifestaciones volcánicas. La configuración del paisaje incluye alrededor de 800 conos volcánicos de retroarco, con extensos campos de roca fundida –lava– y materiales fragmentados –cenizas, lapillis y bombas–, que deslumbran al visitante y ponen de relieve el poder, la dinámica y variabilidad de la geología terrestre.
La actividad volcánica que dio forma al paisaje actual se produjo a finales del período terciario –considerado un tiempo geológico reciente– y continuó, aunque alternadamente, hasta épocas prehistóricas. Es uno de los sitios de mayor densidad volcánica del mundo, con un promedio de 10,6 volcanes cada 100 km². Su diversidad biológica la convierte en una de las regiones representantes de la estepa patagónica y además posee yacimientos arqueológicos que suman atractivo, tanto de interés turístico como científico y educativo.
Se encuentra en Malargüe, más precisamente en los distritos Río Grande, Agua Escondida y Río Barrancas, a 90 km de la ciudad de Malargüe.
Pertenece a la Ecorregión Patagónica, cuenta con una altitud de entre 1.700 y 3.780 m s.n.m., en el volcán Payún Matrú, el de mayor altitud. Hasta abril su superficie era de 665.682 ha, cuando se sumaron 20 mil hectáreas más, a partir de un convenio del Ministerio de Energía y Ambiente con WCS Argentina, Greater Good Charities y GreaterGood.com.
Los volcanes que se encuentran en la reserva son los principales responsables del color y las formas de este imponente paisaje. El Payún Matrú, de 3.750 m s.n.m., es el más importante de la región. Presenta una caldera volcánica de 9 km de diámetro, producto de una fuerte explosión y su posterior colapso y es precisamente este hundimiento el que dio lugar a una laguna semipermanente, alimentada por precipitaciones níveas. También es poseedor de recursos hídricos.
El otro volcán destacado es el Payún Liso, de 3.780 m s.n.m., que alberga en su cráter un planchón de hielo en invierno y una lagunita en primavera.